Reflexiones, otra vez, entre hepatalgina y cartoncitos de cohetes escondidos en el pasto.
Arrancamos bien. Tengo dos títulos para la entrada y ninguno para el blog. Ya no importa. Me intimida la foto de fondo. Aguante Megadeth.
Capté tu atención. Ahora, una fuerza sobrehumana te agarra de la cintura cual adolescente caliente y te invita a sentarte y seguir leyendo. En mi barrio, le decimos vacaciones
Para pasarlo a argentino, digámoslo así. Hay momentos en la vida donde el tiempo pasa lento. Y no me vengan con eso de que "si te divertís, pareciera que el tiempo pasa más rápido y si te aburrís, lo sentís más lento". A mí con cuentos chinos, no. El tiempo pasa más lento. Por ejemplo, en una clase de física en la que te dicen E=mc² y no sabés que C es la velocidad de la luz, el tiempo transcurre a paso de vieja renga que se detiene a mirar las vidrieras de Cabildo, y vos a doce cuadras y tres cuartos de tu casa. Otro. Si volvés en el subte con una persona con la que no estás acostumbrado a hablar, esta vez sentís que estás atrás de un anciano ciego que quiere subir por una escalera mecánica que baja.
Bueno, en las vacaciones, el tiempo pasa como una vieja renga y ciega que está subiendo por una escalera mecánica que baja, adentro de un shopping con mucísimas vidrieras que le resultan atractivas para mirar. Casualmente, vos te estás meando y este shopping queda en Wilde, uno de esos lugares que inventan con el único fin de poner la terminal de alguna que otra línea de colectivo. Y un poquito más lento también.
Si no entendiste la comparación, yo te diría que vayas a la parte de abajo a la derecha de la pantalla, toques el ícono del antivirus y le des a desactivar. Ahora entrá en google y poné "Quiero un buen virus que me haga mierda la máquina". Si se apaga y empieza a salir humo, es porque lo hiciste bien. Si todo eso no funcionó, bajate windows ME, o recordame un cachito para qué sirve el crtl + w.
Uh. Colgué, para variar. Reflexiones de año nuevo? No me gustan las pasas de uva, y ni bajo los efectos de una jarra loca preparada por el tío drogón del cantante de intoxicados me comería doce de ellas. Nunca lo hice, y según una confiable cadena de powerpoint que me mandó mi vieja, puedo calcular que me quedan veinte y dos días de vida. Ya vengo. Me voy a gastar el aguinaldo en helados de limón y películas mudas. Suerte
Un regalito de reyes

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